Mi jamás humilde opinión

Por Chevuk Jiménez

 

Han transcurrido 34 y dos años de dos eventos que sin duda alguna marcaron la cotidianidad a la cual estaban acostumbrados los mexicanos y los capitalinos, dos terremotos ocurridos el 19 de septiembre, el primero sucedió a las 07:19 horas y el segundo a las 13:14 horas, los hechos ocurridos posteriormente son similares con sutiles diferencias.

 

En 1985 más de 10 mil personas perdieron la vida, miles quedaron varados en las calles de la gran capital sin tener un techo donde refugiarse, poco a poco las condiciones mejoraban, claro para aquellos quienes tenían las posibilidades económicas, pero para los que no el panorama no era bueno y a pesar del tiempo transcurrido siguen igual, viven en las calles o en casuchas de láminas, donde hay que cuidarse de las personas que buscan perjudicarlos.

 

Sin embargo, hace dos años ocurrió un sismo muy similar, habían pasado 32 años, curiosamente el mismo día del sismo de 1985, al pasar de los días en ambos casos las actividades diarias comenzaron a transcurrir con normalidad, pero no para todas las personas, como lo ha sido para los que pernoctan en el Campamento Colector 13, allá por metro Lindavista, ahí habitan damnificados desde el terremoto de 1985.

 

Un caso similar son los habitantes del Multifamiliar Tlalpan, donde colapsó un edificio y el resto de este conjunto habitacional quedaron dañados, durante dos años las familias han pernoctado en las canchas de básquetbol ubicadas en la esquina de Calzada de Tlalpan y Cerro San Antonio. Donde a tirones y jalones la reconstrucción poco a poco sucede, aunque volver a casa podría tardar todavía un año más.

 

A pesar de que en 2017, aún con Mancera como jefe de gobierno, instruyó la creación de la Comisión para la Reconstrucción de la CDMX, en la todavía Asamblea Legislativa, ocho mil 772 millones de pesos fueron destinados, éste incluía mil 500 millones de pesos provenientes del Fondo de Reconstrucción para Entidades Federativas.

 

Sin embargo, los fondos fueron desviados, corrijo, fueron presuntamente desviados por diputados panistas y perredistas, quienes ya formaban un matrimonio electoral con miras en la presidencia para el 2018-2024. Entonces hubo que hacer un cambio drástico pues fueron señalados de destinar esos recursos para fines electorales.

 

Ahora, con esta nueva administración encabezada por Claudia Sheinbaum, se comienza casi de cero, se realiza un nuevo censo para saber cuantas son las casas y edificaciones dañadas, ya que en la administración anterior se contabilizaron mal, aseguró el nuevo César Cravioto, encargado de la Comisión para la Reconstrucción.

 

Una vez más, al igual que en 1985 la situación se ve complicada para los afectados, los damnificados de 2017 deberán valerse por si mismos, para salir adelante, pues el nuevo ceso arrojó 17 mil viviendas dañadas y no siete mil como se habían contabilizado con la administración de Mancera.

 

A dos años del sismo de 2017, hay cerca de 12 mil viviendas unifamiliares dañadas, tres mil en proceso de intervención y sólo se han entregado 430 viviendas. También hay 140 edificios dañados ya en obras, de estos 60 ya estaban en reconstrucción por la administración anterior.

 

Y aunque la meta de entregar todas las viviendas dañadas para el 2020, las circunstancias quizás no sean las más favorables, por lo cual no sorprendería a nadie, que años más tarde cuando ojalá nunca vuelva a suceder un terremoto o sismo como los de 1985 o 2017, pero de ser así, que habrá damnificados del #19S en espera de poder recibir un apoyo. En mi jamás humilde opinión, de corazón deseo que mi ciudad este reconstruida y lista lo antes posible.

 

 

@chevuk_