Del tamaño de la pandemia que azota al país, son los intereses de algunos políticos que, no obstante que exponen a sus colaboradores al contagio y a la muerte, los obligan a seguir ocupándose de sus estrategias para ganar voluntades y simpatías electorales.

Lo anterior ocurre en el Partido Verde Ecologista de México, en su filial de la ciudad, donde su dirigente Jesús Sesma, a pesar de que ya murieron dos personas a las que envío a la Central de Abasto y ocho más de sus colaboradores dieron positivo en la prueba de Coronavirus, pretende que continúen con esta peligrosa actividad.

La paradoja del caso es que en tanto sus colaboradores se contagian y mueren por el virus que contrajeron cuando les ordenó ir a comprar productos para despensas que después vende en alcaldías de la ciudad, Jesús Sesma permanece en su casa, sin exponerse a contagios y operando sus redes, exhortando a los ciudadanos a quedarse en casa, a cuidarse y haciéndose la víctima por las ineficiencias del gobierno.

El pasado miércoles Sesma publicó en Twitter que requería urgente un hospital, pero que ni la App CDMX ni el 911 cumplen su función. La desesperación de Sesma tenia sustento porque dos colaboradores de los que envío a la Central de Abasto, uno de 65 años, murieron por Coronavirus.

Sobre sus hombros entonces hay ya dos muertos, ocho portadores del virus y una veintena más de personas a las que expuso al contagio. Y aunque Sesma permitió a sus colaboradores retirarse por unos días a sus casas y checar su salud, ya ordenó que regresen a trabajar; que en unos días volverán a la Central de Abasto a cumplir sus obcecadas indicaciones; a contagiarse y a morir si corren con menos suerte.

Como muchos otros políticos que aprovechan la emergencia sanitaria para mostrar sus falsos hábitos samaritanos, lo único que Jesús Sesma ha ganado es la desaprobación absoluta de propios y extraños, porque a los suyos los manda al matadero y a los que pretende seducir para la próxima contienda electoral (léase Morena y gobierno CDMX), los califica de ineficientes e incumplidos.

En su cuenta de Twitter Eduardo Chávez (@Eduardo10364629) señala que el chofer del PVEM, de nombre Sergio Aguillón, de 65 años, que participó en las brigadas que Sesma enviaba a la Central de Abasto, falleció y le exige afrontar las consecuencias de sus decisiones. ¿Cuánta gente más dio positivo a la prueba de COVID-19 por su negligencia?, pregunta al dirigente del PVEM luego de externar su temor por posibles represalias del tucán capitalino.

 

Jesus Sesma fue coordinador del PVEM en la ALDF, y hoy en el @CongresoCdmx coordina las acciones de las dos diputadas que tiene eses partido.