Crónicas de la Ciudad

Por Alex Vega

            En la primera manifestación en contra el gobierno del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, organizaciones civiles lograron convocar a más de 4 mil ciudadanos de las 16 alcaldías de la ciudad.

 

El propósito de esta primera marcha fue rechazar los resultados de la consulta “patito” -como la definieron los manifestantes- con la que cancelaron los trabajos del aeropuerto que se construía en Texcoco.

 

Con un amplio repertorio de consignas, los quejosos iniciaron su recorrido en las inmediaciones del Ángel de la Independencia; caminaron por las avenidas Reforma, Juárez y la calle 5 de Mayo, hasta llegar a la plancha del zócalo capitalino.

 

En sus pancartas los participantes expresaron su voluntad de fortalecer la democracia, de avanzar con prosperidad y de construir un país unido, lejos de conductas autoritarias y decisiones personales. Advirtieron además que tomarán las calles las veces que sea necesario “para no dejar pasar las tonterías” del presidente que asumirá el gobierno de este país el primero de diciembre.

 

Ni fifís, ni camajanes, ni AMLOvers, ni chairos. ¡Basta de imposición!”… ¡México es un gran país, por favor no lo sangres!”, se leía en mantas que los manifestantes exhibían en la plancha del zócalo de la ciudad; en tanto que en megáfonos algunos otros advertían del peligro que corría el país por la presencia de un presidente dispuesto a violar la Constitución y a organizar consultas a modo para justificar sus ocurrencias.

 

“Marchamos para frenar a ese hombre que va a hacer mucho daño a México”, dijo Josefina Ruiz, una de las manifestantes; mientras que María Teresa Molina, de la delegación Tlalpan, sentenció que “cualquier persona que no esté a favor incondicionalmente de lo que él diga (Andrés Manuel López Obrador) la odia, y es capaz de destruir la ciudad con tal de desquitar su odio”.

 

A la memoria de muchos capitalinos llegaron los recuerdos del plantón al que López Obrador convocó en el año 2006 para protestar por los resultados de las elecciones del 2 de julio, en las que Felipe Calderón lo derrotó por menos de un punto porcentual: 14.91 millones de votos para el candidato panista y 14.68 millones del candidato de la coalición Por el Bien de Todos.

 

El bloqueo inició el 30 de julio del 2006 y terminó el 15 de septiembre de ese año; es decir, 47 días de un plantón que desquició a la ciudad y generó grandes pérdidas económicas. Hoy las expresiones de inconformidad son en su contra y amenazan con perseguirlo durante toda su administración.

 

A pocos días de asumir la Presidencia de la República, López Obrador enfrenta el repudio de sectores sociales que rechazan el talante autoritario con el que se conduce, su abierta confrontación con empresarios y banqueros, y su peculiar forma de confrontar a todo aquél que no esté de acuerdo con sus decisiones.