Entre Líneas

Por Fernando Hernández López

 

La realidad superó a la ficción. Siempre vemos películas, series o programas en los cuales nos muestran a mujeres maltratadas o vejadas; lo observamos como un entretenimiento y hasta nos enojamos, pero cambiamos de canal y todo quedó en anécdota. Desgraciadamente esas historias de telenovela hoy superan la realidad.

 

En la Ciudad de México y el país en general vivimos una sería alarma de violencia de género; lo más indignante es la indiferencia de autoridades y de una sociedad que poco a poco pareciera acostumbrarse a las agresiones, violaciones y asesinatos de sus mujeres.

 

Desde hace meses se ha denunciado a través de redes sociales que mujeres, adolescentes y niñas sufren acoso y violencia. Todos los días nos enteramos de una nueva víctima, de mujeres a las que han intentado levantar en las instalaciones del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro o sus inmediaciones. Chabacano, Mixcoac, Coyoacán y Universidad son algunas de las estaciones en las que se comete ese delito, ante la mirada atónita de ciudadanos y autoridades incapaces de brindar ayuda a las víctimas.

 

Paradójicamente, cuando hay apoyo y las mujeres agredidas se lo hacen saber a los policías, sólo obtienen por respuesta burlas, como: “si ya saben que es peligroso, para que andan solas” o cuando llegan al ministerio público, con marcas claras de violencia, escuchan del funcionario encargado: “algo debieron hacer para que les pegaran”.

 

Día con día adolescentes y niñas corren el peligro de ser agredidas o levantadas en cualquier calle del país, cuando caminan a la escuela, al gimnasio, al trabajo, a la tienda, etcétera y pareciera que son fantasmas, mujeres invisibles, que a nadie le importa o simplemente da igual si las matan o violan, al final de cuentas son mujeres.

 

Nada justifica las agresiones, mucho menos la impunidad y la alta indiferencia de las autoridades, quienes prefieren cuidar sus votos, su imagen, antes que salvaguardar la integridad de las mujeres.

 

La sociedad mexicana se ha convertido en cómplice de los depredadores, de esos quienes ven a una mujer como un objeto desechable, una presa fácil, vulnerable a la que se le puede agredir, abusar y hasta desaparecer, sin que nadie haga algo.

 

Las grandes preguntas son: ¿Hasta cuándo terminará esta complicidad e indiferencia de la sociedad mexicana? ¿Hasta cuándo será una sociedad cínica y ciega? ¿Cuántas mujeres más deberán engrosar las estadísticas de la impunidad para que las autoridades tomen acción?

 

Gobierno, organizaciones, académicos, políticos y otros personajes se llenan la boca de discursos en defensa de las mujeres, pero sólo es eso, palabras, buenos deseos, frases huecas.

 

¿Cuántas más habrán de desaparecer y morir para que las autoridades en todo el país hagan algo? ¿Cuándo dejará la sociedad y el gobierno de creer que las mujeres son invisibles? ¿Cuándo se dejará de ver a las mujeres como un objeto desechable? ¿Cuándo tendremos autoridades responsables que dejen de burlarse y hagan bien su trabajo?

 

¿Cuándo dejarán de desaparecer mujeres en el metro de la Ciudad de México y de las calles de todo el país? ¿Algún día cualquier mujer podrá caminar sin el peligro de ser agredida?

@fer_hernandez71