ENTRE LÍNEAS

Por Fernando Hernández López

 

 

Para Alexia y Elena

 

De aquel 1985 recuerdo bien, la famosa tragedia del “Túnel 29”, durante la final de futbol entre Pumas y América, varios muertos después de que, gracias al sobrecupo en el estadio de Ciudad Universitaria, se originó una estampida de aficionados, gracias a este hecho, se modificaron los protocolos de entrada y salida en los estadios, aunque días después ocurrió un hecho similar en el estadio de Heysel en Bruselas, Bélgica.

 

Recuerdo que se escuchaba de un soviético apellidado Kasparov, que era la sensación al ser el mejor ajedrecista del mundo.

 

En vacaciones de semana santa de 1985 fui por primera vez de campamento al Parque de los Dinamos. Iba al deportivo a ver jugar a mi primo voleibol en el equipo “Deimos”, ya me juntaba con los amigos por las noches o a jugar en las maquinitas.

 

Leía las revistas Proceso, Notitas Musicales, Contenido, Buen Hogar, Tele Guía, Casa, el periódico Ovaciones y mucha historia de México, jugaba futbol y tenis, veía la Copa Davis y el futbol, coleccionaba ya la enciclopedia del futbol.

Me gustaba la música de Timbiriche, The Beatles, Madonna, Opus, Juan Gabriel, Vicente Fernández, Miguel Bosé (Con defectos y manías, te amaré…), las mezclas de “Polymarchs”, Emmanuel, Wham de hecho tengo muy presente que unos días antes del sismo había asistido a una consulta al Centro Médico, el mismo que se vino abajo; pero al salir de ahí, en el Sanborns de avenida Cuauhtémoc, mi madre me compro el disco de Wham– los adolescentes cantábamos “Wake Me Up Before You Go Go” en la voz de George Michael.

 

También se escuchaban “Tarzan Boy”, “We Are The World” por los niños de África y su respectiva versión latinoamericana con “Cantare Cantaras” ya era fanático de Mecano y su Barco a Venus, sonaba Carlos Pérez y sus “Manos Quietas”; debutaba Flans y su “Bazar”, que se convertiría en un grupo icónico para las y los adolescentes, marcaron tendencia en la moda de vestir, también fue un éxito “Conga” con Miami Sound Machine y una joven Gloria Estefan como voz principal, el grupo A-ha, presentaba el video de su canción “Take On Me”, con una innovadora tecnología, de lo mas avanzado en aquel momento.

  

III

 

El derrumbe de parte del Centro Médico, acabó por enterrar 10 años de mi vida, de entrar y salir del área de urgencias, de semanas de estar internado en el quinto piso y tener sólo la vista del Panteón Frances o de la Avenida Cuauhtémoc, de extrañar a mi hermana y solo verla a lo lejos en una banqueta saludándome, de ver pasar los aviones del desfile militar, agujas, doctores y enfermeras.

 

Una semana antes del temblor, el 12 de septiembre, no sabía que esa sería la última vez que estaría a las 7 de la mañana, haciendo antesala para entrar a consulta en los pasillos del Centro Médico; porque siete días después el terremoto lo derribó. Aunque la zona con posterioridad aún es parte fundamental de mi vida.

 

Aquel 19 de septiembre de 1985 estaban programados en televisión la película “Así se Quiere en Jalisco” con Jorge Negrete, el partido de futbol americano de Osos de Chicago en contra de Vikingos de Minnesota, por cana trece Raúl ValeEn… Blanco y Negro”, “Thundarr, el bárbaro” por el canal 5 y el “Show de las Estrellas” con Cesar Costa.

 

Pero de aquella mañana, los primeros recuerdos que tengo es cuando llegué como un día cualquiera a la secundaria, “la 98, Federico Froebel”, el estar sentado en la puerta del gimnasio y a punto de tomar formación, recuerdo bien el primer jalón y pensar que había sido un mareo, pero al levantarme y observar como todos nos movíamos de un lado a lado, los charquitos del piso hacían olas, reíamos y reíamos (pero de nervios seguramente).

 

Hasta ese momento no tengo registrado un temblor, no recuerdo siquiera haber escuchado del tema, creo que todos los que estábamos en ese patio no imaginábamos lo que ya ocurría a unos kilómetros de nosotros.

 

Ese día las clases se suspendieron a las 11:00 horas, terminando la clase de Historia y de regreso a casa. En el camino observe todo a mi alrededor y yo no veía toda esa desgracia que la maestra nos había platicado que ya pasaba en ese momento.

 

Aunque sí recuerdo bien la soledad de las calles, sin duda que en esos momentos había miedo, aunque yo no lo percibía. Sin luz y solo en casa, opté por sacar una televisión de pilas; ese fue el momento en que de golpe a la realidad y la primera imagen que tengo del terremoto fue al sintonizar Canal Trece de Imevisión y ver el momento en que un muchacho era rescatado de lo que era el CONALEP. A partir de entonces me parece que toda mi visión cambio.

 

Después supe que la señal de Televisa estaba fuera del aire porque se había caído su edificio. En el segundo temblor del 20 de septiembre por la noche se cayó por completo el CONALEP y fueron pocos los rescatados con vida.

 

Continuará…

Politólogo UAM-I

Twitter: @fer_hernandez71