Entre Líneas

Por Fernando Hernández López

 

 

Para Alexia y Elena

 

En 1985 recorría las calles en bicicleta, visitaba la tienda “Gigante” de Iztapalapa, era cosa cotidiana, viajábamos continuamente a Monterrey y a Veracruz, María del Carmen iba en quinto de primaria y María Fernanda tenía cuatro meses de gestación. Íbamos a comer al “Marisquero “en La Viga, al mercado de Portales y mi padre viajaba mucho.

En la secundaria a veces no entraba a taller y prefería ir a ver películas a la casa, en la videocasetera que teníamos (aunque si aprendí, pude construir un radio, recuerdo que me emocione mucho cuando pude sintonizar “Radio Alegría”), veía Video Éxitos, jugaba en las maquinitas el Donkey Kong, el Cocinerito y Pac-Man, comía mariscos, esquites, quesadillas, aún no iba a fiestas y quería un Atari para jugar.

Con Salvador y Luis ya tenía amistad, no así con Magdalena, a ella le hablaría por primera vez el 20 de septiembre, el día del segundo temblor, hasta la fecha siguen siendo mis amigos.

 

Caminaba todas las mañanas a la secundaria con algunos amigos, me despertaba escuchando Radio Universal y sus pioneros del rock.

Recién había estrenado mi propia recamara en el primer piso de la casa de mis papás; donde jugaba frontón y pronto llené de pósters, ya empezaba a desvelarme mientras escuchaba la radio. Era ya un fanático de Tin-Tan, no así de Cantinflas, veía todas las películas de la época del Rock & Roll de los sesentas, por canal cuatro los domingos permanencia voluntaria, con los clásicos del cine norteamericano.

 

Recuerdo los anuncios de zapatos Canadá, de juguetes Lili Ledy, Mi Alegría, Fisher Price, “El Chaca Chaca” de Ariel, Hermanos Vázquez “al final de Periférico”, jugaba con mi Yo-Yo Duncan, me intrigaba que los domingos hubiera público a las 7 de la mañana en el programa de “En Familia con Chabelo, veía “El Planeta de los Simios” y quería unos automóviles chocones.

 

Recuerdo que llamábamos al 03, para saber la hora exacta, “Haste, Haste, la hora exacta es…” y mientras esperabas, se escuchaba el estribillo: “Chocolates Turin, ricos de principio a fin”.

 

Me aburría el estudio de Lola Beltrán por Canal 2 los martes por la noche, a veces los domingos por la mañana en canal nueve veía “Ritmo Vital” donde hacían aeróbics y por lo que también se pusieron de moda los calentadores entre las adolescentes, los pequeños veían el “Tesoro del Saber” y todavía los domingos a las 10 veíamos “Odisea Burbujas”, estaban de moda las minifaldas, no se escuchaba de secuestros, aunque sí, a veces de asaltos y quería ropa con el logotipo del mundial de fútbol.

 

Veía institucionalmente a Jacobo Zabludovsky y su noticiero “24 Horas”, a Raúl Velasco y su “Siempre en Domingo”. En Canal 2 se transmitía a las 7 de la mañana “Hoy Mismo” -la imagen de Lourdes Guerrero, pidiendo calma a las personas al momento del terremoto se ha vuelto un icono de la tragedia- “Studio 54” para saber de música en Canal 9 con Jaime Almeida, XE-TU “Siempre sonríe y la fuerza estará contigo” decía Rene Casados, “No Empujen” y el atractivo visual, los viernes “En Vivo” con Ricardo Rocha por Canal 2, en Canal Trece José Ramón Fernández y “Deportv”, que ya cumplía 14 años al aire y Joaquín López Dóriga por canal 7.

 

Era clásico ver las funciones de box los sábados a las 9 de la noche desde la Arena México por Canal 4 o “Round Cero”, los domingos después del futbol, “Buenos Días” con Luis Carbajo en canal 7; le iba al América y se jugaba el torneo México 85 de futbol.

Fui a ver la película del “Chanfle” al cine Fausto Vega, allá en la colonia Escuadrón 201, me daba risa la cinta de “Nosotros los Pobres”. Se estrenaba el clásico de terror de los 80, Pesadilla en la Calle del Infierno, ya iba la secuela 4 de Rocky, se estrenaban “Volver al Futuro” y “Mad Max“, hoy cintas clásicas del cine de ciencia ficción, los Goonies, en el cine nacional destacaban “Los Motivos de Luz”, “El Imperio de la Fortuna” y circulaba casi clandestinamente la ahora ya clásica película de Paul Leduc ¿Cómo Ves?

 

II

 

México en 1985 era gobernado por Miguel de la Madrid Hurtado –“De frente de la Madrid para presidente”– decía el estribillo de la canción que bien recuerdo de fondo con las narraciones de campaña de Ricardo Rocha, el regente era Ramón Aguirre Velásquez, nuestro país atravesaba por una de las mayores crisis económicas y el salario mínimo era de 938.81 pesos.

 

Desde marzo, era presidente de la Unión Soviética, Mijaíl Gorbachov y ya Ronald Reagan iba en su segundo periodo en Estados Unidos, este año además se crea Microsoft Corporation. Se hablaba de la renovación moral, del Partenón de Durazo y la Colina del Perro de López Portillo allá en Cuajimalpa. Era un tormento el primero de septiembre, horas del informe presidencial en cadena nacional en radio y televisión.

 

En los noticieros no se dejaba de mencionar el asesinado del agente de la DEA, Enrique Camarena, su fotografía, desde entonces hasta presente en mi vida y consecuencia de este hecho, a partir de semana santa, no dejaríamos de escuchar en las noticias el nombre de Rafael Caro Quintero.

 

Continuará….

 

Politólogo UAM-I

Twitter: @fer_hernandez71