Crónicas de la Ciudad

Por Alex Vega

 

Increpado por el periodista Pedro Ferriz Hijar, del canal de televisión digital Estrella TV, el presidente Andrés Manuel López Obrador aprovechó la oportunidad para colmar de adjetivos a los famosos fifís, incluso aquellos que desde las gradas del nuevo estadio Alfedo Harp Helú, de los Diablos Rojos, lo abuchearon hasta recordarle a su progenitora. El mandatario los describió como fantoches, conservadores, sabelotodo, hipócritas, doble cara.

 

Los fifís, aclaró el presidente en su homilía mañanera, fueron los que quemaron la casa de los Madero, los que hicieron una celebración en las calles cuando asesinaron atrozmente a Gustavo Madero, y había toda una prensa que apoyaba esas posturas.

 

Y fue más allá, con su dedo flamígero dijo al reportero que no es una cuestión de odios, de rencores y llamó a dejar fuera máscaras; “no aparentes ser liberal, independiente, libre, cuando eres un conservador que estás defendiendo a grupos de intereses creados y que estás al servicio de los que no quieren que en el país haya un cambio, que fuiste siempre aplaudidor, que quemaste incienso a los que se dedicaban a saquear a México”.

 

Antes, en noviembre del año pasado, enunció los siguientes conceptos para hablar de esos fifis: “la prensa fifí es un junior de nuestro tiempo, un conservador, alguien que no quiere un cambio, que está a favor de un régimen autoritario y que simula, finge ser liberal”.

 

Desde España, AMLO “es un imbécil”

 

Hasta aquí los epítetos para los fifís, porque desde España, el presidente López Obrador recibió una retahíla de adjetivos -como los que le gusta utilizar-, a su solicitud de que ese país pida disculpas a los pueblos indígenas de México por los abusos cometidos durante la conquista, acción en la que tampoco hubo rencor ni odio, según el presidente.

 

El escritor español Arturo Pérez-Reverte lo calificó de imbécil. “Si este individuo se cree de verdad lo que dice, es un imbécil. Si no se lo cree, es un sinvergüenza”, aseveró el escritor.

 

El dirigente de Ciudadanos, Albert Rivera, señaló que la carta del mandatario mexicano es una ofensa intolerable al pueblo español y advirtió que así actúa el populismo: falseando la historia y buscando el enfrentamiento.

 

En tanto que el premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, afirmó que el presidente de México se equivocó de destinatarios al enviar una carta al rey de España Felipe VI y al Papa Francisco.

 

“Tengo la impresión de que se equivocó de destinatarios, debió enviarse la carta a él mismo y responder a la pregunta de por qué México, que hace cinco siglos se incorporó al mundo occidental gracias a España, tiene todavía tantos miles de indios marginados, pobres, ignorantes, explotados”.

 

De los ternuritas a los corazoncitos y fifis, el presidente López Obrador sigue promoviendo confrontaciones con diversos sectores sociales, no solo entre sus connacionales, sino con otros países, en una dinámica de comunicación que un día abre un profundo frente de aversión y, al día siguiente, también.