Crónicas de la Ciudad

Por Alex Vega

 

 

Continúan los tropiezos en la primera legislatura del Congreso de la Ciudad de México, esta vez con un escándalo de la farándula vinculado al ámbito académico y del que los legisladores enfrentan daños colaterales.

 

La polémica conductora peruana, Laura Bozzo Rotondo, recibió en el auditorio Benito Juárez, de uno de los inmuebles del Congreso local, ubicado en el zócalo capitalino, un doctorado Honoris Causa por parte del Claustro Académico Universitario y una medalla por su “lucha en defensa de la mujer y contra la trata”. Bozzo difundió la entrega de los reconocimientos a través de sus redes sociales.

 

Las imágenes y las críticas a esa información que la propia Bozzo se encargó de propalar, provocaron una violenta reacción de la peruana: “Cuánta ignorancia este título de Doctor Honoris Causa sólo lo da el claustro UNIVERSITARIO, es académico, NO lo da el Congreso!!!! Gracias a México por este mi segundo Doctorado el primero es en Derecho y Ciencias Políticas por mis estudios“.

 

En la ceremonia los diputados locales de Morena Norberto Nazario y Eduardo Santillán también recibieron el doctorado Honoris Causa, además de la flamante colaboradora del exdelegado de Álvaro Obregón, Estela Carina Piceno Navarro, titular de Servicios Parlamentarios del Congreso.

 

En el intento de explicar las circunstancias y los motivos por los que las instalaciones del Congreso sirvieron para esta simulación, porque trascendió que el Consejo Doctoral Mexicano desconoció cualquier vinculación con esa actividad, además de adelantar que se solicitará se le retire el Honoris Causa a la Laura Bozzo por no cumplir los lineamientos para obtener ese título honorífico, morenos y perredistas se deslindaron.

 

El presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso y coordinador de los diputados de Morena, Ricardo Ruiz, señaló que no fue un evento del Congreso, que fue privado y que la diputada local del PRD Gabriela Quiroga fue quien tramitó el permiso.

 

En su oportunidad, la diputada del sol azteca reconoció que hizo la petición a partir de una solicitud que le formuló un ciudadano de la alcaldía Iztapalapa, con el único antecedente de que se trataba de un reconocimiento académico. Reveló además que una de las firmantes del documento entregado a la señora Bozzo fue la diputada federal de Morena Estela Núñez Sánchez, de la tierra del presidente de la república, Macuspana, Tabasco. Exigió entonces que los diputados morenos galardonados también asuman su responsabilidad. “Qué curioso, ellos estuvieron presentes, recibieron los premios y ahora me dejan a mi sola con este problema”.

 

Para concluir, Ricardo Ruiz dijo que revisarán los requisitos que impone el Congreso para prestar los salones para todo tipo de eventos.

 

Consejo Doctoral investiga

 

El Consejo Doctoral Mexicano aclaró que un doctorado no se puede otorgar a quien no tenga una licenciatura y una maestría. En la Dirección General de Profesionales no hay registro de título ni número de cédula profesional a nombre de Laura Cecilia Bozzo Rotondo; es decir, no existe ningún reconocimiento académico oficial en México de la peruana.

 

Este viernes el Consejo convocó a una conferencia de prensa para exponer pormenores de su decisión de solicitar se retire el Doctorado Honoris Causa a Bozzo por considerar que vulnera las leyes mexicanas y los estatutos académicos que rigen la entrega de este tipo de reconocimientos, además de aclarar que las instituciones que lo entregaron podrían carecer de facultades para otorgarlos.

 

Responde Bozzo

 

En un nuevo arrebato, Laura Cecilia publicó en su cuenta @laurabozzo: “Para los que dicen que nunca estudié aquí algunos de mis títulos además fui fundadora de la escuela de ciencias políticas, catedrática universitaria en derecho constitucional y penal Ex regidora de Lima donde maneje programas para mujeres sin recursos ETC“.

 

En entrevista con Ciro Gómez Leyva, para Grupo Fórmula, aseguró que no tenía idea de que el evento tenía que ver con cuestiones políticas; que de haberlo sabido no se hubiera presentado. La política, dijo, es lo más sucio, lo más cochino que puede haber.

 

Relató que cuando la invitaron pensó que se trataba de un reconocimiento por su labor social y su licenciatura en Derecho. “Me sentí muy honrada, muy emocionada, casi me pongo a llorar y al ver todo esto digo: ‘Ah caray, me usaron de chivo espiatorio’, me parece horrible”.

 

Negó tener alguna relación con partidos políticos y aseguró que no conocía a los legisladores de Morena, Eduardo Santillán y Norberto Nazario. “Yo ni sabía que era el Salón Benito Juárez; yo fui con la idea de que era un reconocimiento por mi doctorado en Ciencia Política, Derecho y por mi ayuda social”.

 

“Yo soy feliz con mi televisión”.