Maíz palomero

Por Nicté An

Nacido en España y naturalizado como mexicano tras su exilio durante la guerra civil española, Luis Buñuel es actualmente uno de los cineastas más importantes en la historia del séptimo arte, y en 1950, en pleno apogeo del cine de oro mexicano, estrenaría su obra maestra Los Olvidados que nos cuenta la historia de “El Jaibo” y Pedro, dos jóvenes que viven una situación de pobreza y marginación, y a su vez se ven envueltos en la delincuencia.

A diferencia de otras cintas de la época como Nosotros los pobres, no busca la lástima del espectador, sino que quiere ser un retrato de la realidad y se convierte en una tragedia del estilo surrealista propio del cineasta, es cruda y tajante respecto al destino de sus personajes, es por eso que fue rechazada al grado de provocar reacciones violentas en los espectadores, quienes aseguraban que no mostraba lo que es México y tras su estreno sólo se proyectó en las salas de cine durante tres días, muchos de los participantes de la producción, al sentirse horrorizados por la naturaleza del proyecto, prefirieron que su nombre fuera omitido de los créditos, incluso algunos lo abandonaron.

 

Jorge Negrete, quien fungía entonces como secretario de la Asociación Nacional de Actores, declaró que hubiera impedido su filmación si hubiera estado dentro del país. Sin embargo la cinta logró llegar a Cannes, ahí fue reconocida por la crítica Europea, que le otorgó a Luis Buñuel el premio como mejor director, por lo cual la crítica mexicana tuvo que revaluarla.

 

Volvió a estrenarse, esta vez siendo proyectada por más tiempo, logrando ser merecedora de diez premios Ariel y tiempo después posicionándose como la mejor película mexicana de la historia y entre las 100 mejores del mundo, además de ser una de las tres películas que han sido reconocidas por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad.

 

De una manera desgarradora, Luis Buñuel mostró la naturaleza del ser humano, colocó en Pedro, interpretado por Alfonso Mejía, la inocencia pura que encuentra su destrucción en la maldad representada por el Jaibo, encarnado por Roberto Cobo. 

 

Los olvidados tocó temas como el sexo, la pedofilia y el machismo, acompañada de diversos símbolos fáciles de comprender. Mostró cómo ni el más indefenso, como el ciego protagonizado por Miguel Inclán está libre de la maldad del ser humano y aún cuando el director se vio obligado a grabar un final feliz alternativo, este decidió no incluirlo para no romper con el objetivo del filme. Sin duda una obra de arte, que a pesar de sus años sigue reflejando la realidad de nuestro país, exigiéndonos que no la olvidemos.