Con financiamiento nacional e internacional, la Ciudad de México contará con el primer laboratorio temático de seguridad y justicia, que se encargará de crear, pilotear, evaluar y escalar programas de política pública en la materia.

 

Así lo anunció el director de la Agencia Digital de Innovación Pública, José Antonio Peña Merino, al explicar que de utilizar las evidencias que se tengan, generar alianzas con diversos sectores de la sociedad y contar con una evaluación robusta.

 

De igual forma, añadió, podrá impulsar estrategias, donde se considerará el número de policías, políticas de prevención del delito, procuración y acceso a la justicia, y el diseño de nuevos indicadores, a fin de mejorar las capacidades de investigación y persecución de los delitos.

 

En tanto, Beatriz Magaloni, de la Universidad de Stanford, lamentó que actualmente las capacidades institucionales para la persecución e investigación en procesos penales con relación a homicidio, “son muy limitadas”.

 

Por ello, dijo, tomaron la decisión de trabajar en varias temas, como los homicidios, para generar una investigación más eficiente, focalizar los instrumentos policiales, robustecer la indagatoria y un patrullaje más efectivo para evitar estos casos.

 

Otro, es trabajar con jóvenes en condiciones de vulnerabilidad, pues tres de cada 100 mil mueren, entre los 12 y 14 años, y aumenta casi a 25 cuando tienen entre 21 a 25 años, “pues son victimados y, potencialmente, serán reclutados por organizaciones criminales”, alertó.

 

Este laboratorio, comentó la especialista también ayudará a trabajar en el tema de feminicidio y victimización de las mujeres en barrios y transporte público, para contar con un mejor análisis y establecer mejores estrategias de atención; y generar un diagnóstico de los tipos de violencia que viven niñas, niños y adolescentes en sectores con alto nivel de incidencia delictiva.

 

El impacto de la estrategia de comisiones vecinales en los 847 cuadrantes de la ciudad, es fundamental para determinar cambios en la percepción ciudadana del gobierno en general y la policía en particular, afirmó Rodrigo Canales, de la Universidad de Yale.

 

“La seguridad no es algo que la policía o el gobierno pueda crear. Por lo cual, es importante generar confianza entre la ciudadanía y la policía, adoptar mejores prácticas y definir qué herramientas necesitan”, comentó.

 

Incluso, anunció que, en una segunda etapa, llevarán a cabo el análisis de feminicidios y violencia sexual, de textos de las carpetas de investigación, estrategias de puntos calientes (hot spot polincing), para destinar los recursos y enfocar los lugares a disuadir la incidencia.

 

De igual forma, soslayó, llevarán a cabo un análisis conductual de las llamadas al 911, para evitar falsas denuncias, establecer mecanismos de resolución a través de la justicia cívica y estrategias de división enfocada.