¿Final sin emoción o protagonistas pequeños?

por | Jun 5, 2019 | Columnistas, Destacados

Fotografía: Twitter @TheRedsFC

En Media Cancha

Por Luis Ernesto López

 

Llegar a la final, el partido que define a un campeón, si bien representa el logro más grande de cualquier equipo en cualquier liga previo a conseguir el campeonato, también puede ser la última emoción previo a la derrota más grande en una temporada, situación que equipos grandes o de renombre califican como fracaso.

 

Pero no todo está solo detrás del simple ganar o perder ni de solo entregar un gran espectáculo a la afición, sino que se trata de defender el orgullo de una camiseta con el corazón y con cada gota de sudor tras la entrega en el campo de juego, se trata de dejar marcado con letras doradas el nombre de cada jugador dentro de la historia de un club, de hacer historia.

 

Es por eso que jugar una final no es jugar un partido más, no es solo una oportunidad más de levantar un campeonato a pesar de haberlo hecho un sin fin de veces antes, no es únicamente entregar una alegría a la afición o a la familia, sino que es aquella forma de tocar la gloria y estar en el lugar que muchos solo sueñan.

 

La pasada en final de la UEFA Champions League entre el Tottenham y el Liverpool, ambos de Inglaterra, quedó a deber en el espectáculo que un torneo europeo con tal importancia en el mundo del futbol requiere o exige de los equipos a disputar el trofeo año con año.

 

A pesar de que el marcador terminó 0-2 a favor de los “Reds”, el encuentro careció de creación futbol y de oportunidades claras de cara a la portería durante la primera mitad, sin duda los primeros 45 minutos no fueron dignos de dos equipos ingleses que durante la temporada de Premier y de Champions League ofrecieron grandes partidos con goleadas incluidas.

 

Pero al parecer llegar a la gran final imprimió una presión excesiva al Liverpool que desde 1972 no se coronaba en Europa y que su técnico sumaba ya siete finales perdidas de manera consecutiva en su reciente trayectoria; y más sobre un Tottenham que buscaba su primer estrella como “Rey de Europa”.

 

Si bien el espectáculo no apareció y la presión fue un factor fundamental, esto también se debió a una gran estrategia por parte de ambos técnicos que se conocieron durante la temporada de la liga inglesa y que lograron nulificarse, con una gran defensa del Liverpool que resistió los embates del Tottenham que presionó por las bandas para crear jugadas de peligro en el área de los “Reds” quienes contaron con una gran actuación del guardameta Allison.

 

Pero regreso al punto, darlo todo en la cancha significa también arriesgar, y el jugar con miedo o con demasiado cuidado además de evitar que el espectáculo aparezca, parece restar importancia a un partido como la gran final de la Champions League a pesar que de manera irónica le suma respeto en la búsqueda de coronarse campeón.

 

Equipos grandes como Real Madrid o Barcelona nunca van a presentar un partido como el que los ingleses regalaron en la pasada final, sin embargo eso no hace más pequeños de ninguna manera a un Liverpool con ya seis estrellas europeas y a un Tottenham colocado entre los primeros cuatro lugares de la liga local.

 

@i_am_luis_lopez