El preso brasileño, Clauvino da Silva, de 42 años, quien  intentó escapar de la cárcel disfrazado como su hija, fue hallado muerto en su celda.

 

El interno parece haberse ahorcado con una sábana de la cama“, declararon las autoridades estatales de Río de Janeiro

Da Silva intentó escapar por la puerta principal del centro penitenciario “Bangu 3”, vestido con un peluca negra, mascara de silocona, blusa ajustada y un pantalón de mezclilla, sin embargó su intentó se vio frustrado por guardias del penal, quienes al notar la actitud extraña de la “joven” optaron por revisarla detalladamente.

 

Después de lo sucedido, el preso fue puesto de nueva cuenta  en su celda y días después se confirmo su desceso. Autoridades estatales trabajan en las investigaciones para esclarecer el caso y confirmar si su muerte fue un suicidio.

 

Da Silva era integrante de una de las organizaciones criminales más poderosas de Brasil titulada “Comando Vermelho”. Fue condenado a 73 años y 10 meses en prisión.

 

La semana pasada, al menos 57 personas perecieron en un motín carcelario en el estado norteño de Pará. Más de 50 reclusos murieron en circunstancias similares en mayo, durante una revuelta en el estado de Amazonas. La población penitenciaria de Brasil se ha multiplicado por ocho en tres décadas, hasta cerca de 750.000 internos.