El declive celeste

por | Feb 25, 2019 | Columnistas, Destacados

Pedro Caixinha y Ricardo Peláez en conferencia de prensa. Fotografía: Twitter

En Media Cancha 

Por Luis Ernesto López 

 

 

Cruz Azul hace solo tres meses llegó a ser el equipo que su afición no solo quería, sino que merecía ver, finalizó la primera fase del torneo con 36 puntos como líder general la mayor parte del mismo, fue campeón de la Copa Mx, el equipo con la mejor defensa y todo estaba puesto en su regreso al Estadio Azteca para terminar con esa sequía de 21 años sin título que hoy aún lastima a sus seguidores.

 

Desde aquel equipo del Clausura 2013 no se veía a un Cruz Azul tan sólido en todos los sectores de la cancha, con transiciones, recuperación en medio campo y jugadores que parecían tener una nueva mentalidad.

 

La llegada de Ricardo Peláez a la presidencia deportiva y Pedro Caixinha a la dirección técnica no solo generó ilusión en la afición, sino también la confirmó dentro de la cancha durante 17 partidos de liga, aún con un equipo que se derrumbó poco a poco debido a la baja en el rendimiento de sus hombres fundamentales a lo largo de sólo seis juegos de liguilla.

 

Esto último obligó a que el técnico cambiara la formación táctica para el partido decisivo de la gran final ante América en busca de un ataque contundente y con ello quemara su único cambio ofensivo que le dio resultado en el torneo al poner dos “nueves” de inicio con Caraglio y Cauteruccio, modificación que no funcionó y dejó al equipo con nulas jugadas ofensivas.

 

Mucho se puede argumentar a esa reciente derrota, pero lo mismo se podría decir de las ocho anteriores pues factores hay muchos y la constante es que Cruz Azul no puede ganar una final, no se trata de culpar a los jugadores o al cuerpo técnico ya que han tenido que lidiar con las adversidades en cada una de esas ocasiones y no han sabido levantarse, pero a pesar que no son los mismos que han perdido una y otra vez, pareciera que ya existe dentro del ADN del equipo el no poder ganar una final.

 

El peso de la deuda de tantos años sin un campeonato de liga no deja explotar a sus jugadores de los cuales no se cuestiona la calidad ni actitud pues la han demostrado, pero que tras un fracaso así terminan por no volver a un nivel competitivo.

 

Es el caso de este torneo en el que incluso se ha rumorado ya la salida de Caixinha por los malos resultados que los tienen en la posición 14 de la tabla a más de la mitad de la competencia con solo nueve unidades.

 

Entonces, ¿Qué hace falta en Cruz Azul? La respuesta puede ser drástica pero se necesita una reestructuración completa del equipo que vaya desde la presidencia hasta los jugadores que no lleven el compromiso de pelear una pelota en el minuto 90 a pesar de estar abajo en el marcador, un cambio de actitud y una directiva que se comprometa a traer refuerzos y jugadores clave que marquen la diferencia no solo interna sino en la liga sin duda sería el comienzo, mas no la solución, de lo que se necesita para que el equipo de La Noria se encamine hacia donde sus aficionados los desean ver, como campeones otra vez.