• Si es un acto de difamación, no es por parte del gobierno, sino de quien presentó la denuncia


 

Luego de que la Fiscalía General de la República (FGR) abriera la carpeta de investigación FED/FECC/UNAICAMP/0000294/2019 por un presunto enriquecimiento ilícito del dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, en la adquisición de 16 inmuebles en Campeche, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que no se trata de una persecución política y que fue el exgobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, quien presentó la denuncia.

 

En su conferencia mañanera, el mandatario dijo que corresponde a la fiscalía atender todas las denuncias que se presenten, de cualquier ciudadano, y esclarecer los hechos.

 

Argumentó que en caso de que la denuncia contra Alejandro Moreno sea un acto de difamación, no es por parte del gobierno, sino de quien presentó la denuncia.

 

Luego de ese deslinde, el presidente López Obrador señaló que “cada vez es más claro que nosotros no actuamos de manera perversa; nosotros no somos como los anteriores gobiernos que usaban a la procuraduría para perseguir a los opositores, fabricarles delitos, o proteger a delincuentes; nosotros no usamos esos procedimientos y hemos dicho muchas veces que al margen de la ley nada, y por encima de la ley nadie. Cero corrupción, cero impunidad”.

 

Y mientras el presidente del México señalaba que Ulises Ruiz era el responsable de la investigación al dirigente nacional del PRI, en la sede nacional de ese partido Alejandro Moreno se reunía con locatarios de mercados de la ciudad a quienes advertía que no se dejaría intimidar por nadie y reiteraba su discurso de partido opositor: “nadie nos va a callar; seremos un partido crítico, firme y combativo ante un gobierno que no da resultados y no le cumple al pueblo de México”.

 

Desde ese lugar Moreno Cárdenas arengó que tristemente este año está destinado a ser el más violento de la historia del país; “no hay crecimiento económico, no hay generación de empleos y quieren engañarnos diciendo que las cosas están bien. Las cosas no están bien, las familias mexicanas están preocupadas porque no hay desarrollo y porque en todas las regiones del país brota la inseguridad, además de un desabasto de medicamentos como nunca; los niños se están muriendo porque no tienen medicamentos, y esa es una responsabilidad del gobierno”.