La simpatía que alguna vez tuvo el presidente Andrés Manuel López Obrador por el exgobernador de Campeche, Alejandro Moreno Cárdenas, cambió por la persecución que inició el gobierno federal por medio de la Fiscalía General de la República (FGR), para investigar un presunto enriquecimiento ilícito del dirigente nacional del PRI por la adquisición de 16 inmuebles en la entidad que gobernó de 2015 a 2019.

 

La carpeta de investigación FED/FECC/UNAICAMP/0000294/2019 se enfoca en la adquisición de esos inmuebles, dos vehículos y cuatro cuentas bancarias para determinar si existen diferencias entre sus ingresos y los recursos con los que adquirió los bienes

 

La intervención de la fiscalía derivó de la denuncia presentada por el exgobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz Ortiz, el pasado 22 de julio, cuando los priístas exhibían sus más rudas maniobras para disputarse la dirigencia nacional de ese instituto.

 

En su declaración patrimonial Alejandro Moreno reportó ingresos por cinco millones de pesos anuales; sin embargo, el 8 de julio el periódico Reforma difundió que había construido en dos años una mansión de mil 900 metros cuadrados, valuada en más de 46 millones de pesos, en una propiedad de 7 mil metros cuadrados que adquirió siendo diputado federal entre 2012 y 2015, antes de asumir la gubernatura de Campeche.

 

Tal y como lo hizo cuando su compañero de partido exhibió esta información para intentar desplazarlo de la competencia interna del PRI, Moreno Cárdenas respondió en una carta –ahora firmada por Paloma Sánchez Ramos, secretaria de Comunicación Institucional del tricolor-, que ésta propiedad la adquirió antes de que fuera gobernador de Campeche; que tuvo que recurrir a créditos inmobiliarios, la dación de pago de dos lotes y una donación familiar.

 

Lo que le sorprende al dirigente nacional del PRI, y que expone en la carta la vocera, es que la fiscal Rosalba García Ramírez, que tiene la obligación de dar seguimiento a la denuncia presentada, filtre la información que por ley debe ser manejada con reserva; “sorprende todavía más que se haga tres días después de que, bajo el liderazgo de Alejandro Moreno, los legisladores de nuestro partido en la Cámara de Diputados votaran en contra de las leyes secundarias en materia educativa”.

 

El 22 de julio, Ulises Ruiz acudió a la FGR a presentar su denuncia contra el entonces candidato a la dirigencia nacional del PRI, acusándolo de tener 15 inmuebles cuyo valor reportado en su declaración 3 de 3 tienen una discrepancia de 103 millones 151 mil 537 pesos.

 

El problema es mayor cuando la información que se difunde revela que las propiedades de Alejandro Moreno fueron compradas con dinero en efectivo, cuya procedencia se desconoce, lo que según dijo en su momento Ulises Ruiz, “podría constituir un ilícito con carácter fiscal, y generar la presunción de estar en presencia de operaciones con recursos de procedencia ilícita”.